En Reynosa, la presidenta reivindicó la cercanía de su administración con la ciudadanía, pero durante su arribo integrantes del Colectivo Amor por los Desaparecidos le solicitaron intervenir ante el rezago en la identificación de restos localizados en fosas clandestinas
Por: Demis Santana
Reynosa, Tamaulipas.— “Nunca va a haber divorcio entre pueblo y Gobierno”, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo durante su visita a Reynosa.
Y prácticamente al mismo tiempo, un grupo de madres buscadoras tuvo que esperar el paso de la mandataria para entregarle personalmente una petición de ayuda ante lo que denuncian como fallas y rezagos de las instituciones encargadas de localizar e identificar a personas desaparecidas en Tamaulipas.
Integrantes del Colectivo Amor por los Desaparecidos, encabezadas por Edith González, interceptaron a la presidenta durante su arribo a esta ciudad fronteriza, donde encabezaría un acto del programa Viviendas para el Bienestar.

Al advertir la llegada de la comitiva presidencial, González alertó a sus compañeras: “Mira, allá viene”.
El vehículo en el que viajaban Sheinbaum y el gobernador Américo Villarreal Anaya detuvo su marcha frente al grupo.
—Buenas tardes, Presidenta Claudia. Bienvenida a Tamaulipas.
—¿En qué te puedo atender? —respondió la mandataria.
La buscadora fue directa.
“Le hago esta petición, Presidenta, para que nos ayude a resolver la problemática que tenemos en Tamaulipas”.
El planteamiento fue concreto: agilizar la identificación de los restos humanos encontrados durante las búsquedas realizadas por los colectivos en fosas clandestinas de la frontera.
“Necesitamos desarrollar el trabajo para identificar los restos que encontramos en fosas clandestinas en esta frontera”, expuso.
González denunció que uno de los principales obstáculos es la falta de operación de infraestructura destinada precisamente a la identificación de personas.
“Ahorita nos está afectando mucho la falta de actividad para las identificaciones humanas. Tenemos un centro de identificación que no está en operaciones”, señaló.
Ante la presidenta, el colectivo solicitó la intervención de la Federación para reactivar las instalaciones y acelerar los procesos forenses.
Pero la petición no terminó ahí.
Las buscadoras también pidieron a Sheinbaum intervenir para que el gobernador Américo Villarreal reciba al colectivo y puedan abordar directamente los problemas que, aseguran, están afectando las jornadas de búsqueda.
“Tenemos muchas cosas que platicar con él para que se corrijan temas que afectan la labor de las madres buscadoras”, expuso González.
Las exigencias
El documento entregado a la presidenta contiene varias solicitudes dirigidas a las autoridades.
Entre ellas se encuentra agilizar las investigaciones ministeriales a cargo de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, fortalecer los operativos de búsqueda en campo con apoyo de la Secretaría de Gobernación y destinar recursos económicos directos para los colectivos que realizan brigadas de manera independiente.
Sheinbaum escuchó a la activista, recibió el oficio y posteriormente continuó con su agenda.
“Muchas gracias, Presidenta. Muchísimas gracias y que Dios la bendiga”, expresó González al concluir el breve encuentro.
La frase y la realidad
Horas después, durante el acto de Viviendas para el Bienestar, Sheinbaum sostuvo que su administración no se separará de la ciudadanía.
“Antes se gobernaba para unos cuantos y ahora orgullosamente somos gobiernos del pueblo, por el pueblo y para el pueblo de México”, afirmó.
Y remarcó:
“Pero, sobre todo, nunca va a haber divorcio entre pueblo y Gobierno”.
La frase adquiere una dimensión distinta cuando se coloca frente a la escena ocurrida minutos antes.
Para las familias que buscan a sus desaparecidos, la cercanía del Gobierno no se mide únicamente en programas sociales, discursos o eventos públicos.
Se mide en la capacidad de las instituciones para buscar, localizar, identificar e investigar.
Se mide en que los restos encontrados en una fosa clandestina puedan ser identificados y devueltos a una familia.
Se mide en que los centros especializados funcionen y en que las fiscalías respondan.
Y en Reynosa, las madres buscadoras no acudieron a la presidenta para pedir un reconocimiento político.
Le pidieron que interviniera porque, según denunciaron, hay instituciones y procesos que no están funcionando como deberían.
La presidenta recibió el documento y escuchó la petición.
Ahora queda por ver si la intervención solicitada se traduce en acciones concretas.
Porque si el Gobierno asegura que no habrá divorcio con el pueblo, para las familias que llevan años buscando a sus desaparecidos la prueba de esa cercanía no estará en el discurso.
Estará en encontrar a los que faltan.
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